Proyección de la India en lo militar y espacial

Por Rosendo Fraga.

La India es el país más poblado del mundo, el quinto PBI, el cuarto gasto militar y también ocupa el cuarto lugar en la carrera espacial detrás de EEUU, China y Rusia. Antes de terminar la próxima década sería la tercera  economía y tiene el arma nuclear. En la segunda quincena de marzo el gobierno indio informó que había realizado el primer vuelo de prueba de un misil de ataque múltiple que puede transportar cargas nucleares. Se trata de una versión del misil Agni V (“fuego” en idioma sánscrito), que viene desarrollando la industria militar india. Se integra al programa militar “Misión Divyastra”, a cargo de la Organización de Investigación y Desarrollo de Defensa (DRDO). El primer ministro de la India, Narendra Modi, un líder con un fuerte sentido nacionalista, en su red social X dijo que su pueblo debía estar “orgulloso de nuestros científicos de la DRDO y la misión Divyastra por la primera prueba de vuelo del misil Agni V desarrollado localmente con tecnología de vehículos de reentrada con múltiples objetivos independientes (MIRV)”. Por su parte el ministro de defensa indio, Rajnath Sing, sostuvo a través de esa misma red social que con este lanzamiento India se sumaba al “selecto grupo de naciones capaces de utilizar la tecnología de misiles”.

La tecnología MIRV permite que un misil pueda separarse en varias ojivas en forma simultánea y dirigirse a diferentes objetivos. Las pruebas para este misil llevan más de una década, lo que ha permitido un aumento constante de la capacidad balística intercontinental de la India, capacidad que tienen pocos países. Tienen la capacidad MIRV para sus misiles los cinco miembros Permanentes del Consejo de Seguridad, pero en 2017 la probó Pakistán, que como la India también tiene armas nucleares. Los dos países han tenido una fuerte carrera armamentista y se han enfrentado en tres guerras desde la independencia en 1947. Ello hizo que desde entonces Pakistán buscara a China como respaldo militar e India a Rusia. El alcance del Agni V es de 5.000 kilómetros, lo que le permitiría alcanzar prácticamente toda Asia, así como a algunos países de Europa Oriental. India fue desarrollando su capacidad misilística de mediano y largo alcance desde 1990, teniendo como referencia el crecimiento de China como potencia global -un histórico rival- y de Pakistán, un fuerte antagonista tras el fin del Imperio Británico en dicha región del mundo.

El 22 de marzo, 11 días después, la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO) confirmó el segundo aterrizaje de un vehículo de lanzamiento reutilizable indio. Fue parte de su proyecto para bajar el costo económico de su actividad espacial, siguiendo el ejemplo de Elon Musk con Space X. El prototipo del vehículo de lanzamiento reutilizable (RLV-TD),  fue lanzado en el estado de Karnataka en el sur del país. India realizó el primer lanzamiento de este tipo en 2016, el que fracasó, pero con sucesivas ensayos fue dando pasos ciertos. La agencia espacial india, que tiene un presupuesto que es el 10% del de la NASA, ha logrado ser el cuarto país en alunizar. Lo hizo con la misión no tripulada Chandrayaan-3 que colocó a un explorador en el polo sur de la luna. A ello se suma también el lanzamiento de la primera misión para estudiar el Sol, Aditya-L1 (“sol” en sánscrito). Ambos tuvieron lugar en 2023.

El mismo día se informó que una misión de la NASA, mediante un Mini-Sar que arribó a la Luna, detectó más de 40 pequeños cráteres con hielo, con una extensión que va de los 2 a los 15 kms. La información difundida permite estimar que en esa región próxima al polo norte de la Luna, hay una reserva de 600.000 millones de toneladas métricas de hielo de agua, lo que resulta esencial para la vida humana en el satélite de la Tierra. El  Mini-SAR continuó enviando información durante un largo período y los hallazgos fueron publicados en la revista científica Geophysical Research Letters. Fue considerada una operación muy exitosa por la Dirección de Operaciones Espaciales de la NASA. Lo singular del caso es que el Mini-SAR de la NASA fuera llevado al espacio años atrás por la primera misión espacial de la India, la Chandrayaan-1. Se trata de una evidencia de que la actividad espacial de la India se desarrolló con la cooperación y la confianza plena de los EEUU. Los objetivos hacia el futuro de la agencia espacial india pasan por expandir su flota de satélites, aterrizar un Rover en la Luna, enviar astronautas al espacio y desarrollar un motor semi-criogénico. También enviar misiones no tripuladas a la Luna, Marte, Venus, el Sol y el despliegue de más telescopios espaciales en órbita para observar fenómenos cósmicos más allá del sistema solar. Los planes a largo plazo incluyen incrementar el desarrollo de más lanzadores reutilizables, vehículos de lanzamiento pesados y superpesados, el despliegue de una estación espacial, el envío de misiones de exploración a planetas externos como Júpiter, Urano, Neptuno y también a asteroides, y misiones tripuladas a la Luna y Marte.

En conclusión: la India parece ser consciente de que lo militar es una herramienta fundamental para ser potencia global y que lo espacial es la proyección del poder del futuro; el lanzamiento del misil Agni V pone a la India en el selecto grupo de naciones capaces de utilizar la tecnología de misiles con la de MIRV que permite alcanzar objetivos múltiples; el 22 de marzo, la ISRO india realizó su segundo aterrizaje de un vehículo de lanzamiento reutilizable, en el marco de su proyecto espacial; por último, ese mismo día, una revista científica estadounidense daba cuenta del hallazgo de millones de toneladas de agua en la Luna, a través de un mini-SAR que años atrás fue lanzado en una nave espacial india.

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