¿Putin terminó con el populismo occidental?

Por Rosendo Fraga.

El politólogo estadounidense Francis Fukuyama lanzó sus doce predicciones sobre la guerra en Ucrania, la octava de las cuales era el fin del populismo occidental. Sostenía que los vínculos con Putin habían terminado con las figuras políticas del populismo occidental, mencionando específicamente a Trump, Orban, Salvini, Le Pen, Zemmour y Bolsonaro. Dos semanas después, la elección de Hungría lo desmintió rotundamente. El domingo 3 de abril, el Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, obtuvo un rotundo triunfo en las elecciones generales de su país. Podrá igualar a Ángela Merkel en cuanto a la duración en el gobierno, al obtener un cuarto mandato consecutivo de cuatro años. El líder húngaro es considerado un conservador nacionalista extremo, que ha tenido fuertes diferencias con la Unión Europea por su autoritarismo. De los 27 gobernantes de la UE, es el que tiene una posición más cercana a Vladimir Putin. Sin abandonar la Unión Europea, Orban dispuso que su país no permita el paso por su territorio de armamentos para Ucrania. También se ha negado a respaldar las medidas contra Rusia en el campo energético. El partido oficialista Fidesz obtuvo 135 escaños -más de dos tercios-, un resultado similar al de cuatro años atrás. Pero en porcentaje subió 10 puntos respecto a la elección precedente, llegando ahora al 54%. La oposición liberal y proeuropea, denominada “Unidos por Hungría” e integrada por seis partidos heterogéneos, perdió escaños. Se realizó también un referéndum para la “protección de los niños”, que Orban llama “la locura de género”. La posición de Hungría respecto a Rusia la ha alejado del Grupo de Visegrad, que integra junto a los otros tres países de Europa Central: Polonia -que hasta la invasión de Ucrania compartía el nacionalismo de derecha extremo con Hungría-, Eslovaquia y la República Checa, que han adoptado una posición muy firme a favor de Ucrania.

El mismo día tuvo lugar en Serbia, un país de los Balcanes que no pertenece a la Unión Europea, la elección nacional. Fue reelecto Aleksander Vucic para un segundo mandato, con cerca del 60% de los votos. Recibió la felicitación de Putin, quien sostuvo que los resultados electorales tanto en Hungría como en Serbia muestran que son “verdaderamente soberanos”. Se trata del Presidente más cercano al líder ruso de dicha región de Europa, en la que ya Croacia y Eslovenia son miembros de la UE. En el caso de Serbia, se trata de un país históricamente cercano a Rusia por su cultura eslava, que generó la alianza histórica entre Moscú y Belgrado que desencadenó la Primera Guerra Mundial. La guerra de Kosovo, que fue la primera acción militar de la OTAN fuera de sus países, acentuó en Serbia su posición contraria a la Alianza Atlántica y su proximidad con Moscú. Según analistas, la campaña iba a centrarse en el medioambiente, la corrupción y los derechos humanos, pero la invasión de Rusia a Ucrania de finales de febrero modificó el curso de la campaña electoral. Ante los cambios operados en el panorama internacional, Vucic, que es acusado de autoritarismo por sus rivales, se aprovechó de la inestabilidad causada por la guerra, y se mostró como el único dirigente serbio con capacidad de liderar al país en medio de la incertidumbre. Cabe señalar que las elecciones de Hungría y Serbia tuvieron lugar cuando ya se conocían las fotos de las masacres producidas por fuerzas rusas en su retirada del entorno de Kiev.

El domingo 10 de abril tiene lugar la elección presidencial en Francia, el Presidente Emmanuel Macron va por su segundo periodo de cinco años. La última encuesta de Ipsos da cuenta que Macron obtendría el 29%, Marie Le Pen -candidata populista de derecha, a quien Fukuyama dio por terminada- el 22% y Mélenchon -candidato de la izquierda antiglobalista- el 16%. La candidata de la derecha tradicional (Republicanos), Valerie Pécresse, que ha ido perdiendo apoyo en las últimas semanas, obtendría el 8,5%, mientras que otro candidato de derecha fuertemente racista, Eric Zemmour, alcanza el 9,5% y también perdió apoyo recientemente en beneficio de Le Pen. Por último, el candidato ecologista Yannick Jadot tiene 4,5%, el comunista Fabien Roussel 3,5% y la candidata del Partido Socialista, que es la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, tiene sólo el 2%. La proyección que da esta encuesta para la segunda vuelta es que Macron sería reelecto con el 53% frente al 47% de Le Pen, que en este caso habría hecho su mejor elección. Cabe recordar que cinco años atrás, ella obtuvo 35% frente al 65% del actual Presidente. Siete de cada diez votantes de Mélenchon, en la segunda vuelta optarían por Le Pen. Aun siendo reelecto Macron, se confirma que la guerra en Ucrania no ha afectado al populismo de derecha francés. Es un dato significativo, dado que Francia es el segundo electorado de la Unión Europea y que lidera la condena a Rusia en la región.

En cuanto a Trump, las encuestas de opinión revelan que está muy lejos de haber dejado de influir en la política estadounidense, como pronosticó dos semanas atrás Fukuyama. Pese a la guerra en Ucrania, la imagen del Presidente estadounidense, Joe Biden, tiene predominio negativo según la encuesta de Harvard CAPS/Harris. La Vicepresidenta, Kamala Harris, tiene  una imagen positiva del 38%, pero 51% de negativa; Hillary Clinton exactamente lo mismo, lo que implica 12 puntos más de negativa sobre la positiva; y Amalia Ocaso Cortes muestra 14 puntos más de imagen desfavorable que favorable. El Presidente estadounidense registra una imagen positiva del 40% contra el 52% de negativa. Por su parte, Donald Trump tiene 48% de positiva contra una negativa del 44%, siendo el único de los cinco que muestra un predominio de imagen favorable. La imagen del ex Presidente estadounidense tracciona al resto del Partido Republicano. El ex Vicepresidente Mike Pence tiene 44% de imagen positiva y 40% de negativa; el gobernador de Florida, Ron DeSantis, tiene 38% de imagen favorable y 30% desfavorable. Se trata de uno de los candidatos mejor posicionados si Trump decidiera no presentarse para Presidente en 2024. Ello muestra que la guerra en Ucrania no ha mejorado la posición de las figuras demócratas y no ha afectado el predominio que mostraban las personalidades del Partido Republicano antes de iniciarse el conflicto. Ello implica que el triunfo de la actual oposición en las elecciones de medio mandato sigue siendo el escenario probable. Pero algo es claro: Trump dista de estar terminado en la política estadounidense.

En conclusión: Fukuyama dio por terminados a los líderes del populismo occidental por la guerra en Ucrania, pero la inmediata reelección de Orban en Hungría lo desmintió rotundamente; lo mismo sucedió con la elección en Serbia que tuvo lugar el mismo día, en la que fue reelecto para un segundo mandato el Primer Ministro Aleksander Vucic, un manifiesto aliado de Putin; en la elección presidencial francesa del domingo 10 de abril, Le Pen -otra de las figuras descartadas por Fukuyama- obtendría el segundo lugar y su derrota en la segunda vuelta es probable, pero no inexorable; por último, en cuanto a Trump, las encuestas muestran que tiene mejor imagen que todas las figuras del Partido Demócrata, sin que la guerra en Ucrania haya modificado esta situación preexistente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s