Submarinos y tensión en el Indo-Pacífico

Por Rosendo Fraga.

La tensión geopolítica en la región del Indo-Pacífico se ha agravado con la discutida compra de submarinos nucleares por parte de Australia a Estados Unidos. Detrás del problema se encuentra el temor de los países occidentales y sus aliados, al creciente poder naval de China. El argumento es que Beijing tenía a finales de 2020, 360 buques de combate de superficie y submarinos, frente a los 297 que tiene Estados Unidos desplegados por el mundo. China llevaría su cantidad de buques a 400 en 2025 y 425 en 2030. Se trata de datos proporcionados por la Oficina de Información Naval de los Estados Unidos (ONI). Según el Military Balance, la Armada china tiene en servicio 6 submarinos a propulsión nuclear, que llevan portadores de misiles nucleares (SNLE). Se trata de una información cuantitativa que no da cuenta de la calidad y la capacidad de los buques, que es favorable a Estados Unidos, ni el despliegue mundial que tienen sus 11 flotas alrededor de sus respectivos portaaviones. La flota estadounidense cuenta con 21 submarinos, de los cuales 8 son a propulsión nuclear y se encuentran en el Pacífico, frente a las costas de China (la mayoría con base en Pearl Harbor). Entre 2015 y 2019, los astilleros navales chinos han construido 132 buques frente a 68 de Estados Unidos, 48 de India, 49 de Japón, 17 de Francia, 9 de Australia y 4 del Reino Unido (de los cuales 2 son portaaviones). En estos cuatro años, China ha botado una cantidad de buques que equivale a la totalidad de la flota francesa, la primera potencia militar europea. El Jefe del Estado Mayor de la Marina francesa, Pierre Vandier, sostiene que la Armada china concentra el 55% del presupuesto de defensa de la potencia asiática.

El desarrollo naval chino preocupa en la región, pero también es manipulado para presentar a la potencia asiática como una amenaza. En el Mar Meridional de China se desarrolla un conflicto por la soberanía, que enfrenta a China por un lado y a los restantes países ribereños por el otro. De estos países, Vietnam tiene 6 submarinos de fabricación rusa, Singapur y Malasia 2 cada uno, Indonesia ha encargado 6 a Corea del Sur, y Filipinas estudia crear una flota submarina. Estos países han tejido distintos tipos de alianzas con Washington en su conflicto geopolítico con Beijing. Hacia el Mar Oriental de China, Japón cuenta con 23 submarinos y Corea del Sur con 18. Se trata de dos firmes aliados militares de Estados Unidos en torno a China. Aproximadamente una docena de submarinos rusos navegan por los mares en torno a China: el Indo-Pacífico, el Meridional y el Oriental. En función de las tensiones navales en la región, a comienzos de 2021, uno de los submarinos nucleares franceses, el Emeraude, navegó en el Pacífico, próximo a la zona de tensión. Fue un hecho inusual y supuestamente orientado a darle un rol a Francia en este conflicto geopolítico. Pero el 15 de septiembre se anunció el acuerdo denominado AUKUS (Australia, el Reino Unido y Estados Unidos por sus siglas en inglés). La alianza apunta a articular una acción para contener a China y respaldar a los países que le temen. Según el Stockholm International Place Research Institute (SIPRI), Asia y Oceanía invirtieron 528.000 millones de dólares en gasto militar, suma que representa 2,5% de aumento respecto a 2019, pero que está por debajo del de Estados Unidos, que fue de 801.000 millones y que es 40% más de lo que gasta Europa.

El AUKUS se superpone con otro proyecto estratégico militar de Occidente y el Indo-Pacífico: el Grupo QUAD. Se trata de una alianza de la que participan Estados Unidos y Australia, con India y Japón. A poco de asumir, Biden realizó una cumbre virtual con los Jefes de Gobierno del Grupo, para activarlo con miras a contener a China. Pero ahora, simultáneamente al anuncio del acuerdo AUKUS, se informó de la suspensión del contrato por 50.000 millones de dólares que Australia había firmado con Francia para comprarle 12 submarinos convencionales. La primera negociación entre París y Canberra fue realizada en 2016. Francia consideraba que el contrato era un hecho, pero Australia lo suspendió y sustituyó por otro con Estados Unidos por 8 submarinos a propulsión nuclear, por 66.000 millones de dólares. Macron respondió con indignación diplomática y ordenó el retorno al país de sus embajadores en Estados Unidos y Australia. Su primer ministro, Scott Morrison, argumentó que el cambio se debía al deterioro de la seguridad en la región del Indo-Pacífico (integrada por India, China, Corea del Sur, Japón, Indonesia y Australia) y al acceso a la tecnología que implicaba el nuevo acuerdo. Pero a estos hechos se sumó la reanudación del lanzamiento de misiles de largo alcance por parte de Corea del Norte, la misma semana que fue presentada la alianza AUKUS. Lanzó dos proyectiles desde Yangdeok (a 70 kilómetros de la capital). Estos volaron a 800 kilómetros por hora y alcanzaron una altitud de 60.000 metros, antes de caer en el mar del este (nombre que recibe el mar del sur de Japón en las dos Coreas). Por su parte, Corea del Sur respondió lanzando un misil balístico lanzado desde un submarino (SLBM) de la clase Dosan Ahn Chang-ho, que puede llevar armas nucleares. Si bien el presidente surcoreano negó relación con el lanzamiento norcoreano, la conexión es inevitable. Un primer ensayo surcoreano se realizó dos semanas antes en forma secreta. Este país se convierte así en el octavo país con capacidad para lanzar SLBM desde submarinos, junto con Estados Unidos, Rusia, China, India, el Reino Unido, Francia y Corea del Norte.

El aumento de la tensión en el Indo-Pacífico ha tenido repercusiones globales. La reacción del gobierno chino fue muy dura, acusando a Estados Unidos de poner en riesgo la seguridad en la región con el acuerdo para dotar a Australia de submarinos nucleares, que desequilibra la relación de fuerzas en perjuicio de la potencia asiática. Pero la reacción europea fue también muy dura. Respaldó el reclamo de Francia contra Australia y Estados Unidos por el acuerdo sustitutivo en la compra de submarinos. Diversos líderes europeos plantearon -lo mismo que hicieron el mes pasado respecto a Afganistán- que es necesario impulsar la “defensa europea”, es decir, una estructura militar propia al margen de Estados Unidos. Cabe señalar que Francia es hoy la primera potencia militar de la Europa continental y el único país que tiene armamento nuclear. Es decir, se trata del único país de la Unión Europea que puede aspirar a ser potencia militar global. En Europa creció la opinión de que no es conveniente acompañar a Estados Unidos en su política anti-China. En este contexto de críticas hacia su país, el presidente Biden habló en la Asamblea de las Naciones Unidas, diciendo que no pretende llevar al mundo a “una nueva Guerra Fría”, en este caso con China.

En conclusión: la tensión geopolítica en el Indo-Pacífico se agravó con la controvertida compra de ocho submarinos nucleares por parte de Australia a los Estados Unidos; el desarrollo naval chino es el argumento para el refuerzo de los medios navales de Estados Unidos y sus aliados en la región; al mismo tiempo, Estados Unidos, el Reino Unido y Australia presentaron el acuerdo AUKUS, que apunta a articular una alianza entre los tres países para contener la influencia china en la región; por último, esta controversia generó un fuerte rechazo por parte de China, una actitud inédita por parte de Francia y acentuó el debilitamiento en la relación militar entre Estados Unidos y la Unión Europea.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s