Por Rosendo Fraga.
En China no hay elecciones, pero 2024 comienza con una que interesa especialmente a la potencia asiática: la de Taiwán. Tendrá lugar el 13 de enero de 2024. La ex China nacionalista tiene una población de 24 millones. Aunque representa menos del 2% de la población china, es muy relevante para Beijing, que tiene por objetivo prioritario de su política exterior tener la soberanía sobre la ex China nacionalista, fundada por los exiliados anticomunistas en 1949, liderados por el general Chiang Kai-Shek. Estados Unidos apoyó militarmente al régimen anticomunista chino hasta comienzos de los años setenta del siglo XX, cuando bajo el impulso de Henry Kissinger, la Administración Nixon estableció relaciones diplomáticas con la China de Mao Tse Tung y las suspendió con Taiwán, aunque mantuvo una “garantía de seguridad” respecto a ella. A fines del siglo XX, China recuperó la soberanía sobre Hong Kong, que fue colonia británica entre 1836 y 1997. Hacerlo sobre Taiwán -una isla que tuvo colonización española en el siglo XVII, holandesa en el XVIII y ocupación japonesa en el XX- es para Beijing completar su política de recuperación territorial. Gobierna el país el Partido Democrática Progresista. La presidenta Tsai Ing-wen, que fue reelecta en 2020, no puede aspirar a un tercer mandato. Durante su gestión, Taiwán ha avanzado en dirección a declarar la independencia formal y estrechado las relaciones políticas y militares con Estados Unidos, generándose crecientes tensiones con Beijing. El partido de oposición es hoy el Kuomintang, la fuerza tradicional fundada por Chiang Kai-Shek, que hoy muestra una actitud más flexible frente a la declaración formal de la independencia. De acuerdo al último Índice de Democracia de The Economist, Taiwán ocupa la 8° posición y se ubica dentro de las “democracias plenas”, la máxima calificación.
El domingo 17 de marzo de 2024 se realiza la elección presidencial de Rusia, que se encuentra en guerra con Ucrania. El escenario probable es que para esa fecha, el conflicto bélico continúe y esta situación influirá en el proceso electoral, cuya improbable segunda vuelta tendría lugar el 7 de abril. Putin fue electo por primera vez en el 2000, siendo reelecto por otros cuatro años en 2004. En el periodo 2008-2012 dejó el cargo a Dimitri Medvedev, a quién reemplazó como primer ministro. En este periodo se reformó la constitución, estableciéndose períodos presidenciales de seis años con varias reelecciones sucesivas. Hoy el presidente ruso podría ser reelecto hasta 2036. La población rusa es de 143 millones. En la última elección presidencial de 2018 votaron 109 millones de rusos. Putin obtuvo entonces el 76,6% de los votos, en el marco de un régimen político autoritario y una oposición liberal que es minoritaria. Hoy es previsible, con el contexto de la guerra ucraniana que ha revitalizado el nacionalismo, que Putin obtenga un triunfo en primera vuelta. Pero la oposición minoritaria, que hace seis años era pro-occidental, ahora parece gestarse en torno al nacionalismo extremo, que cuestiona a Putin por su falta de resultados en el frente militar. El extinto jefe de los mercenarios del Grupo Wagner, Yevgueni Prighozin, y los blogueros que defienden la guerra son manifestaciones de esta corriente. Putin retendría con su partido, Rusia Unida, la mayoría en el Congreso, denominado Duma. Se votará también en las zonas ocupadas de Ucrania. De acuerdo al Índice de Democracia 2022 citado, Rusia ocupa la 146° posición y se ubica dentro de los regímenes “autoritarios”, la categoría más baja.
Dos semanas después, el 31 de marzo, tendría lugar la elección presidencial en Ucrania, la que adquiere significado global por la guerra que este país mantiene con Rusia. De acuerdo a la constitución ucraniana, las elecciones deben celebrarse el último domingo de marzo del quinto año del mandato presidencial en curso. No obstante, la invasión rusa al país ha motivado la introducción de la ley marcial y la constitución de Ucrania prohíbe la celebración de elecciones mientras rija esta ley. Ello implica que si la ley marcial todavía está en vigor para esa fecha, la elección podría posponerse y reprogramarse. Si la elección se realizara, el presidente Volodimir Zelensky sería electo en forma aplastante. Proyectando la situación actual, sus adversarios criticarían cualquier señal de apaciguamiento que implique ceder territorios. En el índice de democracia de The Economist, Ucrania ocupa la posición 87°, dentro del grupo que califica como “regímenes híbridos”, la tercera calificación del ranking.
Entre abril y mayo de 2024 tendrá lugar la elección nacional en la India, país que está actuando como la segunda potencia de Asia. Tiene más de mil trescientos millones de habitantes, habiendo superado en población a China. En la última elección india votaron más de setecientos millones de personas. Es la democracia más grande del mundo por la cantidad de votantes y en el país votan más personas que en Estados Unidos y la Unión Europea sumadas. El primer ministro Narendra Modi va por su segunda reelección. Llegó al poder por primera vez en 2014, siendo reelecto en 2019. Si obtiene un tercer mandato, lo que es probable, su partido, identificado con el nacionalismo hindú, permanecería quince años en el poder. Esta permanencia es criticada en Occidente, donde se identifica al líder indio con supuestas actitudes autoritarias. Pero cabe señalar que el régimen político indio es el parlamentarismo, de acuerdo al modelo británico, y el primer ministro coexiste con el titular del Ejecutivo, que tiene poderes limitados. Es decir, la reelección puede ser indefinida. Modi representa a la derecha nacionalista hindú. Hay una oposición socialdemócrata que gobernó la mayor parte del tiempo desde la independencia en 1947 hasta comienzos del siglo XXI. También existen minorías, de las cuales la más importante es la de religión musulmana, y otras, como la Sij. En ambas se impulsan proyectos secesionistas contra el predominio hindú. Cabe señalar que profesa la religión hindú el 78,9%, frente al 15,4% que lo hace con el Islam y 2,1% que se define como sij. De acuerdo a The Economist, la India tiene un “régimen democrático imperfecto”, el segundo nivel de calificación, donde ocupa la posición 46°.
La Unión Europea realiza la elección de su Parlamento entre el 6 y 9 de junio de 2024. Sus veintisiete países están representados en el mismo por 705 diputados. Se trata del mayor electorado después de la India y el primero en cantidad de votantes para una organización transnacional (cuenta con una población de 446 millones). El primer bloque es el del Partido Popular, con 177 legisladores. Se trata de fuerzas de centroderecha, en su mayoría de origen democristiano. Al ser la primera fuerza, ha elegido a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyden, de la Democracia Cristiana alemana. El segundo bloque es el Progresista, conformado alrededor de la socialdemocracia, y cuenta con 142 diputados. El tercero es Renovar Europa, una fuerza de centroderecha moderada, con 100, y el cuarto son los Verdes, con 72 escaños. Luego viene el Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, con 66, le sigue Identidad y Democracia, considerado de extrema derecha, con 62 diputados, y el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea, con 37. Además, hay 47 diputados independientes. Claramente predomina la derecha en sus diversas expresiones, moderadas o extremas. El interrogante central es cuánto crecerá el bloque de Identidad y Democracia, que cuestiona a la Unión Europea con distinto grado de énfasis. En esta corriente confluyen Renovación Nacional en Francia, la coalición de Georgia Meloni en Italia, y Afirmación por Alemania. De acuerdo a la calificación de democracias de The Economist, aproximadamente la mitad de los miembros de la UE son democracias plenas, mientras que la otra mitad ocupa la segunda categoría (imperfectas).
Finalmente, tendrá lugar la elección presidencial estadounidense, que se realizará el 5 de noviembre de 2024. Este país tiene una población de 328 millones. En 2020 se registraron 231 millones de votantes para la elección presidencial. El proceso de las primarias se definirá en junio, cuando se sabrá quiénes son los candidatos presidenciales. Pero tanto Joe Biden en los demócratas, como Donald Trump en los republicanos, no parecen enfrentar rivales de peso. Por esta razón, las primarias se realizan sin interrogantes para la fórmula presidencial. En lo político-ideológico, se enfrentan un demócrata moderado y un republicano radicalizado. Biden va por su reelección, manteniendo a su vicepresidenta, Kamala Harris, como compañera de fórmula. En el caso de su adversario, es todavía incierto quién integrará su binomio. Pero hay muchas semejanzas en otros campos. De asumir la presidencia, Biden lo haría con 81 años y Trump con 78. Nunca hubo en la política de Estados Unidos una competencia de candidatos con tan alta edad. No parece lo mejor para una sociedad fuertemente enfrentada y un vigoroso malestar generado por diversas causas. Se renovará también totalmente la Cámara de Representantes, como tiene lugar cada dos años, en la que los republicanos tienen hoy una leve mayoría. También lo hará un tercio del Senado, en el cual los demócratas tienen mayoría por escaso margen. En esa misma fecha se eligirán también gobernador en once estados y dos territorios. En cuanto al índice de democracia de The Economist, Estados Unidos ocupa la 30° posición, dentro de las “democracias imperfectas”.
En conclusión: en enero de 2024 se realiza la elección presidencial en Taiwán; no es relevante porque su población es de sólo 24 millones, pero estratégicamente es importante por el conflicto entre China y EEUU; el 17 de marzo se realiza la elección presidencial en Rusia; será reelecto Putin, en un contexto generado por la guerra de Ucrania y un régimen de fuerte autoritarismo; en caso de concretarse el 31 de marzo la improbable elección ucraniana, Zelensky sería reelecto en forma abrumadora, pero sus adversarios estarán atentos a cualquier señal de apaciguamiento para atacarlo; entre abril y mayo tendrá lugar la elección general de la India, la democracia más grande del mundo por su electorado, siendo probable que el primer ministro Modi obtenga su tercer mandato consecutivo; las elecciones del Parlamento Europeo, que elige sus autoridades ejecutivas, se realizarán entre el 6 y 9 de junio, y es probable que crezca el bloque de la derecha nacionalista; por último, en los Estados Unidos seguramente la elección del 5 de noviembre se disputará entre Biden y Trump, quienes representan una misma generación pero posiciones políticas claramente enfrentadas.