Por Rosendo Fraga.
Dos cuestiones obligan al Ejecutivo y al Legislativo a dar prioridad al Congreso en los primeros días de agosto: el veto del presidente a leyes aprobadas y el intento por ampliar la cantidad de normas sancionadas. El Senado ya ha dado sanción definitiva a normas referidas al aumento de jubilaciones, la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad. A su vez, Diputados ya dio media sanción al aumento de fondos nacionales a provincias (ATN y combustibles) y la emergencia del Hospital Garrahan. La ley de emergencia universitaria se encuentra en Diputados para su media sanción. La fecha límite del Ejecutivo para vetar los proyectos del Senado es el 4 de agosto, diez días después de sancionados. En esta Cámara no parece tener posibilidades de mantenerlo, dado el conflicto generalizado con los gobernadores. En cambio, en Diputados el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, trabaja activamente para lograr volver a reunir los ochenta y siete diputados que permitieron meses atrás mantener el veto. Todo esto con una alternativa incierta planteada por el presidente, que es la de “judicialización” del rechazo al veto. Es probable que la Suprema Corte evite involucrarse en el tema, planteando que no le corresponde hacerlo en un conflicto entre los otros dos poderes. Pero esta alternativa podría prolongar un tiempo más este conflicto. A ello hay que agregar que Federico Sturzenegger dijo el viernes 25 de julio que los jueces son “la peor casta” y que era necesario tratarlos como hizo la Revolución Francesa con ellos.
Desde el punto de vista electoral, el 7 de agosto deben definirse las alianzas nacionales y diez días después las candidaturas. Las de diputados nacionales deberán ser presentadas en los veinticuatro distritos, mientras que la decena de provincias que ya realizaron elecciones locales presentarán sólo listas para legisladores nacionales. La conducción política del Gobierno, ahora definitivamente en manos de Karina Milei, analiza alguna flexibilización de la estrategia para “teñir de violeta” los veinticuatro distritos. Es que ya el 31 de agosto tiene lugar la elección a gobernador de Corrientes (esta y Santiago del Estero son las únicas dos provincias que eligen mandatario este año). La Libertad Avanza tiene el riesgo de perder frente al candidato del gobernador. De los veinticuatro distritos, el oficialismo tiene cerradas alianzas en Chaco (donde ganó la elección provincial en alianza con el gobernador local), conversaciones avanzadas en Mendoza con el gobernador Cornejo del radicalismo y ha comenzado a tenerlas en Entre Ríos con Frigerio, proveniente del PRO. Mendoza quizás marque el camino del mileísmo, centrado en unificar la denominación nacional con el nombre de La Libertad Avanza a cambio de ceder bancas de diputados nacionales que se alineen con la Casa Rosada. En el caso de provincias como Mendoza, que votan simultáneamente para cargos nacionales y provinciales, aparece un camino intermedio: que los diputados nacionales vayan sólo con la denominación de LLA y en cambio los provinciales y municipales mantengan su denominación local.
Pero esta negociación, que algunos ven como útil para polarizar el voto, en los hechos presenta problemas. Hay provincias que han negociado el apoyo al Gobierno, pero que ahora se muestran reacias a acordar una alianza electoral. Tal es el caso de Neuquén, Río Negro y Chubut. En este contexto, los gobernadores de la llamada Región Centro (Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos), que representan la voz del sector agropecuario en el ámbito nacional y han jugado un rol central en las negociaciones para la reducción de las retenciones, están actuando políticamente en conjunto, pero definirá cada una su propia estrategia electoral. En Córdoba el peronismo del gobernador Martín Llaryora irá por su cuenta y competirá contra La Libertad Avanza. En el caso de Santa Fe, la alianza del radicalismo con otras fuerzas que lidera el gobernador Maximiliano Pullaro, no se plantea posibilidad de acercamientos con el mileísmo. Es en Entre Ríos donde se mantiene abierta la posibilidad de una alianza con el gobernador Rogelio Frigerio. Esta provincia elige dos senadores y cinco diputados nacionales. Ganar o perder pone en juego un senador y dos diputados. En Mendoza, el ministro de Defensa, Luis Petri, podría ser el primer candidato a diputado nacional de unidad entre la UCR y La Libertad Avanza. En cuanto a los gobernadores “amigos” del Gobierno, varios de los cuales no eligen legisladores provinciales el 26 de octubre, no resulta fácil la negociación, porque tendrían que llevar en su lista únicamente la denominación de La Libertad Avanza, sin equilibrar la estrategia política provincial con la nacional. En esta situación se encuentran los gobernadores de Tucumán, Catamarca, Salta y Misiones.
Pero el proceso electoral en las provincias juega un rol relevante en el plano internacional por las inversiones y la puja entre China y Estados Unidos que existe en este punto. El nuevo embajador de Trump en Argentina, en su audiencia de confirmación en el Senado estadounidense, calificó la influencia de Beijing como “maligna” y planteó sospechas de que las provincias “puedan negociar con fuerzas externas, con los chinos u otros” y que esto se preste a corrupción. Hoy son más de media docena las provincias que se encuentran llevando adelante nuevas inversiones, tanto chinas como estadounidenses, en el rubro energético y minero. El fin de semana se publicó en los diarios nacionales un estudio que califica a las provincias de acuerdo a su sistema impositivo. Una sola obtuvo la calificación de transparente (Chubut), cuatro están “en proceso” de alcanzarla y el resto fueron consideradas como “turbias”. Respecto al cierre de listas para la elección de la provincia de Buenos Aires, se ha dado en los dos principales contendientes, el frente Fuerza Patria del peronismo K y La Libertad Avanza, un proceso paralelo de fuertes disensiones internas e imposiciones sobre el límite. En el oficialismo nacional se impuso claramente la lista propiciada por Karina Milei, secundada por los hermanos Menem y su “operador” provincial, Sebastián Pareja, provocando una situación al borde de la ruptura con el sector de las “Fuerzas del Cielo”, liderado por el asesor presidencia Santiago Caputo. En el oficialismo provincial, a último momento fue Cristina Kirchner la que tuvo que ceder posiciones frente al gobernador Axel Kicillof. Pese a las heridas, en ambos campos se acordó la unidad para la campaña electoral. Respecto al plan nacional, el cierre de listas bonaerense mostró la debilidad política tanto de Mauricio Macri como de Cristina.
En conclusión: el equipo político del oficialismo liderado por Karina Milei se impuso en la definición de listas bonaerenses, pero ahora busca tener cierta flexibilidad para la definición nacional; la definición de las listas de diputados nacionales converge con la lucha del gobierno nacional por impedir la caída de los vetos si no logra obtener los ochenta y siete legisladores en la Cámara Baja para mantenerlos; en las provincias en las cuales se vota conjuntamente legisladores nacionales y provinciales, como Mendoza, se analiza dejar una única denominación (LLA) para el ámbito nacional y otra para el local; por último, el embajador estadounidense ha hecho una advertencia sobre la posibilidad de corrupción de las inversiones chinas en el ámbito provincial, lo que introduce el tema en la puja electoral.