Por Rosendo Fraga.
El debate televisivo entre los candidatos presidenciales realizado el 1° de octubre no alteró el “efecto ganador” a favor de Javier Milei, establecido desde las PASO. Tuvo una audiencia muy grande, que llegó a 42 puntos de rating en sus momentos más altos. El canal TN realizó un sondeo entre sus televidentes. En la mañana del lunes 2 habían votado 1.389.124 personas. El 48% dijo que ganó Milei por su desempeño, el 20% que lo había hecho Patricia Bullrich, 15% Massa y otro tanto Schiaretti, y la candidata de la izquierda, Myriam Bregman, ganó sólo para el 2%. En cuanto al segundo lugar que permitiría entrar en segunda vuelta si Milei no ganase en la primera, la situación no resulta tan clara. Es que Bullrich obtiene en esta encuesta cinco puntos más que Massa, pero hay otro dirigente de origen justicialista que obtiene otro 15%, y esto juega a favor del candidato de Unión por la Patria. El jueves 21 de septiembre, diez días antes, se realizó el único debate entre los candidatos a la Vicepresidencia. En el sondeo realizado entonces sobre la audiencia de TN votaron 430.425 televidentes, aproximadamente un tercio del primero de los debates presidenciales. Entonces ganó el debate Victoria Villarruel, la candidata a vice de Milei, con el 48%, seguida de Luis Petri, de Juntos por el Cambio, con 27%; Agustín Rossi, de Unión por la Patria, con 18%, Florencio Randazzo, vice de Juan Schiaretti, con un 4%, y Nicolás del Caño, de la izquierda, con 3%. Son números que no anticipan resultado, pero que sí confirman que el candidato libertario mantiene el aura ganadora obtenida el pasado 13 de agosto.
La docena de encuestas que han sido difundidas desde las PASO lo dan a Milei todas en el primer lugar, pero son las mismas que en las primarias lo ubicaban en tercer lugar sin excepción. Esto ratifica una vez más la relatividad que tienen los sondeos como instrumento de pronóstico electoral. Asimismo, los triunfos de Juntos por el Cambio obtenidos después de las PASO en las elecciones a gobernador en Santa Fe, Chaco y Mendoza tampoco anticipan resultado nacional, aunque haya mejorado la autoestima del equipo de Patricia Bullrich. Donde Milei ha obtenido un avance relevante es en el ámbito internacional, y especialmente en los Estados Unidos, donde se lo asume como un aliado de Donald Trump, que lleva nueve puntos de ventaja sobre Biden. Los principales medios de comunicación, tanto estadounidenses como europeos, están publicando notas sobre el “fenómeno Milei”, al cual por lo general cuestionan por su vinculación con la ultraderecha occidental. En cuanto a su eventual gestión de gobierno, hay quienes perciben en el candidato libertario un cierto giro hacia la moderación. Pero hay que recordar que en política la ideología se cambia por interés, conveniencias o circunstancias, pero no la personalidad. Trump o Bolsonaro -con quien Milei dice asemejarse- fueron más o menos pragmáticos, pero no cambiaron su personalidad, caracterizada por una hiper concentración de poder en sus manos. Mientras tanto Milei avanza, sin ceder en su conflicto con la Iglesia Católica, incluido el Papa, pero al mismo tiempo dando señales de pragmatismo hacia el sindicalismo.
En cuanto a Patricia Bullrich, de la docena de encuestas mencionadas, en diez ocupa el tercer lugar y sólo en dos se registra un empate con Sergio Massa. Si Milei no gana en primera vuelta, para ella competir en la segunda es decisivo. Es que si los votantes de Juntos por el Cambio tienen que optar entre Milei o Massa, dicho espacio político seguramente enfrentaría una crisis que lo dividiría no sólo electoralmente, sino políticamente. El grueso de los votantes del PRO optaría en este escenario por Milei y los del radicalismo por Massa, y ello anularía el rol de Bullrich como líder de su espacio. En cuanto al ex presidente Mauricio Macri, desarrolla una estrategia según la cual busca quedar como un puente entre el PRO y La Libertad Avanza en caso de que gane el segundo y necesite gestar una coalición para la gobernabilidad. En los últimos días Bullrich ha vuelto a endurecer su discurso sobre la seguridad y a eludir definiciones sobre la economía, que la sigue delegando en Carlos Melconian. En el ámbito empresario se mantiene vigente a ella como la candidata preferida para la gobernabilidad. El radicalismo, por su parte, fluctúa entre mantener la alianza con el PRO en Juntos por el Cambio o empezar a mirar hacia el futuro, buscando recuperar su entidad propia. Hechos como los contratos de la Legislatura bonaerense que cobran punteros y no sus beneficiarios, y las fotos del ya ex Jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, en un yate en el Mediterráneo, escenifican imágenes de la llamada “casta política”, denunciada reiteradamente por Milei.
Respecto a Sergio Massa, su función de ministro-candidato es al mismo tiempo su problema, pero su posibilidad de disputarle a Bullrich la entrada a la segunda vuelta. La inflación y el tipo de cambio evolucionan negativamente a medida que se aceleran. Esto implica un mayor deterioro en más del 40% de la población argentina que está bajo la línea de pobreza y en quienes viven en indigencia o pobreza extrema, que ya superan el 10%. La base tradicional del peronismo se ve afectada por esta situación como nunca antes frente a una elección presidencial. Pero Massa intenta con medidas distribucionistas -suba del piso del impuesto a las ganancias, reintegros de IVA por el consumo de alimentos, ventajas fiscales para cuentapropistas, bonos especiales para jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales- atenuar la caída de ingresos, que es creciente. Massa ha logrado el apoyo de toda la estructura sindical peronista y de los movimientos sociales oficialistas. Lo pusieron en evidencia el viernes 29 de septiembre, con una gran movilización realizada en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, en reconocimiento a la elevación del piso del impuesto a las ganancias, que ese día el Congreso dio sanción definitiva. Pero Cristina reapareció, realizando una excepcional demostración de poder. Logró reunir al Senado, alcanzando la mayoría para el mencionado cambio del impuesto a las ganancias, reponer a una jueza kirchnerista que lleva causas claves para la vicepresidenta, Ana Figueroa, y para designar treinta y dos jueces y fiscales. En otro campo, Cristina se inició en TikTok con críticas a Javier Milei.
En conclusión: los debates televisivos de candidatos no han cambiado sustancialmente nada y no han modificado el efecto ganador a favor de Javier Milei, vigente desde las PASO; el candidato libertario busca ganar en primera vuelta, lo que hoy es incierto, pero sigue mostrando entusiasmo en sus militantes y dominio en las redes sociales, con las que neutraliza la crítica de los medios; Bullrich, por su parte, busca llegar a la segunda vuelta pero sin lograrlo hasta el momento, con una puja con Massa que se intensifica, mientras que Juntos por el Cambio muestra disidencias crecientes; por último, Massa adopta diversas medidas de tipo distribucionista para paliar el efecto que está generando la inflación y el aumento del tipo de cambio, mientras que Cristina hace una demostración de poder en el Congreso.