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Evolución de la doctrina en materia de armamento nuclear de China PDF Imprimir E-Mail
Oct-22-18, por Patricio Giusto
 

Introducción

El presente trabajo tiene por objeto analizar los fundamentos doctrinarios de la política de desarrollo de armamento nuclear de la República Popular China (RPC) y su evolución histórica, tomando como fuentes una serie de documentos oficiales y reportes estadísticos, como así también diversas publicaciones y sitios web especializados en la materia.

Se busca, en primer lugar, identificar los principales antecedentes del desarrollo del arsenal nuclear de la RPC, junto a sus fundamentos doctrinarios y evolución, destacando continuidades y rupturas a lo largo del tiempo. Finalmente, se ubica el proceso de desarrollo nuclear chino en el marco de la actual estrategia militar de la RPC, haciendo mención al debate abierto sobre si la RPC está en vías de cambiar o no su postura histórica de No Primer Uso (NPU).

 

Primeros antecedentes del desarrollo del armamento nuclear chino

Los primeros antecedentes del desarrollo del arsenal nuclear chino se remontan a los albores de la RPC, fundada en 1949 tras el triunfo de los comunistas en la Guerra Civil. Inicialmente, los líderes del Partido Comunista Chino (PCC), con el presidente Mao Zedong y su primer ministro Zhou Enlai a la cabeza, no consideraban el poderío nuclear como un factor relevante en materia militar. En el marco de la crisis del estrecho de Taiwán (1954-1955 y 1958) la perspectiva cambió.[1] Los Estados Unidos apoyaron decididamente a su aliado Taiwán en el conflicto, dejando abierta la posibilidad de utilizar la opción nuclear contra Beijing. Zhou propuso virar a una postura más asertiva frente a los EE.UU., con su idea de "garantizar la disuasión existencial". Esa línea doctrinaria se impuso en el seno del PCC y, a partir de entonces, China comenzó a solicitar apoyo de su principal aliado, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), para desarrollar la bomba atómica.[2]

En 1958 se inició la construcción de plantas de enriquecimiento de uranio en Baotou y Lanzhou, junto con una instalación de plutonio en Jiuquan y un sitio de pruebas nucleares en Lop Nur. La cooperación con la URSS también incluyó aportes intelectuales y materiales para el incipiente desarrollo misilístico chino. No obstante, esta se vio interrumpida hacia 1959 debido al enfriamiento de las relaciones diplomáticas entre ambas potencias. Fue a raíz de las profundas diferencias políticas e ideológicas entre Mao y el líder ruso Nikita Jruschov.[3]

Otro importante pilar del desarrollo nuclear chino fueron los submarinos, una verdadera obsesión de Mao; pese al retraso tecnológico del país en esa materia y el profundo subdesarrollo económico del país. En julio de 1958, China aprobó y comenzó la elaboración de su flota de submarinos a propulsión nuclear, en base a modelos soviéticos.[4]

Al año siguiente, debido a la ruptura con la URSS y la difícil situación económica, el país se vio obligado a limitar los proyectos de investigación sobre tecnologías avanzadas. Tras superar la desastrosa experiencia económica del "Gran Salto Adelante" (1959-1961), China logró avanzar por su cuenta en el desarrollo de la bomba atómica. Finalmente, en 1964 se produjo el primer test nuclear exitoso, realizado en la provincia de Xinjiang.

 

Establecimiento de los fundamentos doctrinarios en materia de armas nucleares

Cabe destacar que la RPC, desde los mismos inicios de su programa nuclear, adhirió a la doctrina del No Primer Uso. "China nunca usará armas nucleares contra un Estado no nuclear y nunca será el primero en usar armas nucleares, bajo ninguna circunstancia", declaró Mao, tras el test de 1964. Por otra parte, el líder comunista creía que disponer de unas pocas bombas sería suficiente para aumentar la credibilidad diplomática del país. Esto es lo que China ha llamado capacidad de disuasión "austera y efectiva" en materia nuclear.[5] Se trató de una posición radicalmente opuesta a la "Destrucción Mutua Asegurada", sostenida en ese entonces por los EE.UU. y la URSS, los dos grandes contendientes de la Guerra Fría.

La postura eminentemente defensiva de la RPC se enmarcó en los "cinco principios de coexistencia pacífica", rectores de la política exterior china con el resto de las naciones. Los mismos habían sido formulados por Zhou Enlai en 1954 y comprendían: El respeto mutuo por la soberanía y la integridad territorial, la no agresión mutua, la no interferencia en los asuntos internos de otros países, igualdad y beneficio mutuos y la coexistencia pacífica.[6]

Dada su posición de no atacar primero, China se enfocó en desarrollar capacidades de segundo impacto, orientadas a disuadir a sus rivales de iniciar una eventual agresión nuclear. Esto implicó asegurar la posibilidad de resistir a un primer ataque, con la consecuente capacidad de dar respuesta eficaz a la agresión, en pos de representar un elemento disuasivo creíble. "Nuclear disuade nuclear y convencional disuade convencional" fue otras de las ideas fuerza de la doctrina maoísta. En 1965, poco después de la primera prueba nuclear de China, Zhou Enlai señaló que, si China realmente quería poner fin al "chantaje nuclear de las potencias externas", tenía que poseer su propia fuerza de disuasión nuclear auténtica.[7]

En 1966, China tuvo su primera prueba de vuelo de un misil de mediano alcance con una ojiva nuclear. En 1968, en tanto, el gobierno comunista reimpulsó sus proyectos de submarinos nucleares con la construcción del primer prototipo desarrollado independientemente por China. En 1970, China completó totalmente el ensamblaje del reactor prototipo en tierra y se instalaron los equipos balísticos necesarios para la posterior inmersión y entrada en operaciones. El evento fue largamente difundido y celebrado por el PCC.[8]

China comenzó en los años siguientes a establecer refugios antiaéreos en todo el país. En 1972, el presidente Mao planteó su idea de "excavar refugios profundos, acumular alimentos en grandes reservas y no buscar la hegemonía", la cual se convirtió en la estrategia nacional para afrontar una eventual tercera guerra mundial. Pero ese mismo año se dio la histórica normalización de las relaciones con los Estados Unidos, luego de la visita del presidente Richard Nixon a China. Ambas potencias hicieron primar el pragmatismo en términos de buscar balancear la creciente amenaza soviética. En materia de desarrollo nuclear, el acercamiento con los EE.UU. no significó cambios doctrinarios para China.[9]

En 1979, el Comité Central del PCC tomó la decisión de llevar a cabo el proyecto "Gran Muralla", cuyo propósito era hacer que la fuerza nuclear estratégica terrestre de China tenga la capacidad de sobrevivir y tomar represalias luego de sufrir un eventual primer ataque nuclear por parte de otros países. Pese a la normalización de las relaciones diplomáticas, el principal foco de atención de los estrategas chinos seguía siendo los EE.UU.

 

La evolución de la doctrina nuclear china en las décadas de 1980 y 1990

A partir de la década de 1980, China fue transformando gradualmente su doctrina nuclear, pasando de la estrategia de "disuasión austera y efectiva" a la "disuasión mínima".[10] Entre las principales razones de este cambio se destaca el inicio de una nueva etapa política y económica en China. Tras la muerte de Mao Zedong, ocurrida en 1976, dos años más tarde el poder queda en manos del reformista Deng Xiaoping. De ahí en más, en el marco del proceso de "Reforma y Apertura", el epicentro de la política China pasará por impulsar el desarrollo de la devastada economía china y la inserción del país en los mercados internacionales.

No obstante, durante la década de 1980 China continuó sus avances hasta completar su sistema integrado de defensa nuclear, capaz de llevar a cabo de manera efectiva represalias a eventuales ataques, desde posiciones terrestres y marítimas, sobre todo a través de sus submarinos. Por otra parte, China se implicó durante está década en el desarrollo del programa nuclear pakistaní, país que se convertiría en un aliado estratégico de China, frente a la India. Se cree que China le dio a Pakistán un "paquete" con tecnología de enriquecimiento de uranio, uranio altamente enriquecido y el diseño de un arma nuclear compacta.[11]

Tras el fin de la Guerra Fría, en 1992 la RPC suscribió el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), siendo una de las cinco potencias nucleares signatarias, junto a Estados Unidos, Rusia, Francia y el Reino Unido. El TNP define a los estados con armas nucleares como aquellos que han desarrollado y probado un dispositivo explosivo nuclear antes del 1º de enero de 1967.[12] Respecto a otros cuatro estados se sabe o sospecha poseen armas nucleares: India, Pakistán, Israel y Corea del Norte.

Todos los Estados poseedores de armas nucleares deben cumplir, de buena fe, las obligaciones contraídas en virtud del Artículo VI del TNP y comprometerse públicamente a no buscar la posesión permanente de armas nucleares. China ha sido a menudo criticada por seguir prestando en las últimas décadas apoyo a Pakistán, una de las naciones no signatarias del TNP.

En 1994, ya bajo la presidencia de Jiang Zemin, China buscó sentar una postura en materia nuclear en el plano internacional y presentó una propuesta integral para el proceso de desarme nuclear en la 49ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Además, ese mismo año China y Rusia firmaron el Acuerdo sobre Prevención de Actividades Militares Peligrosas.[13]

En paralelo, el desarrollo de la estrategia nuclear defensiva china no cesó. En el verano de 1995, la RPC completó el proyecto "Gran Muralla". Según la Organización de Estudios Geológicos de Australia en Canberra, la última prueba nuclear china se realizó en 1996, con un rendimiento de 1 a 5 kilotones. Esa habría sido la prueba subterránea número 22 en la historia nuclear china y 45 en general. El 29 de julio de 1996, el gobierno chino declaró oficialmente que China suspendió de manera definitiva sus pruebas de explosión nuclear.[14]

En ese contexto, China participó activamente en las negociaciones del Tratado de Prohibición Completa Ensayos Nucleares (CTBT), mostrando un espíritu constructivo y una actitud flexible durante las negociaciones. En septiembre de 1996, China firmó el CTBT.[15] Dicho tratado es el primer documento internacional legalmente vinculante que prohíbe cualquier prueba de explosión de armas nucleares en cualquier entorno, en cualquier lugar del mundo. Cabe destacar que como los Estados Unidos no han ratificado el CTBT, tampoco lo ha hecho China. Desde entonces, esa ha sido la postura de la RPC respecto a este tratado.

En 1998 China difundió su primer libro blanco sobre la política de defensa, en el cual reafirmó su postura sobre armamento nuclear: "China posee una pequeña cantidad de armas nucleares, enteramente para satisfacer las necesidades de defensa propia. China defiende el principio de autodefensa de todo el pueblo y el concepto estratégico de la guerra popular, y trabaja arduamente para mejorar la conciencia de defensa de todo el pueblo, perfeccionar el sistema de movilización defensiva e intensificar la construcción de la fuerza de reserva para la defensa". Al mismo tiempo, China denunció las pruebas nucleares de la India ese mismo año, justificando el desarrollo nuclear pakistaní como una suerte de salvaguarda frente a esa "amenaza".[16]

Por otra parte, en el referido documento China ratificó su postura doctrinaria histórica en materia de proliferación nuclear: "Como estado con armas nucleares, China apoya vigorosamente y participa en los esfuerzos internacionales de no proliferación nuclear, promueve el proceso de desarme nuclear y trabaja arduamente para lograr el objetivo final de la prohibición y destrucción completa de las armas nucleares en todo el mundo".[17] En los posteriores libros blancos, la RPC mantuvo la misma línea doctrinaria y tono discursivo.[18]

 

Atención sobre nuevas amenazas estratégicas durante el período de Hu Jintao

Los progresos en materia de desarrollo de armamento nuclear de China se mantuvieron en estricta reserva bajo el liderazgo de Hu Jintao (2002-2012), quien en el contexto de explosivo crecimiento económico de China postuló la tesis del "ascenso pacífico" del gigante asiático y la construcción de una "sociedad armoniosa" para China y la humanidad. En paralelo, desde ámbitos académicos de los Estados Unidos surgió la tesis de la "amenaza china".

En esta etapa histórica, la percepción general de las amenazas estratégicas para China experimentó un cambio, fundamentalmente desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.[19] China comenzó a prestar gran atención al impacto de los desafíos de seguridad no tradicionales en las relaciones internacionales, los cuales han ido aumentado rápidamente.

Esto se ha visto reflejado en numerosas publicaciones y documentos oficiales del gobierno chino. El foco estratégico en materia de defensa y seguridad viró hacia los considerados "tres demonios": Terrorismo, separatismo y extremismo, amenazas localizadas fundamentalmente en las conflictivas regiones autónomas del Tíbet y Xinjiang.[20]

Hacia 2004, la RPC anunció que "entre los estados con armas nucleares, China posee el arsenal nuclear más pequeño". Ello implicaba que, para entonces, China tendría menos de las 200 armas nucleares declaradas por el Reino Unido. No obstante, varias fuentes no oficiales estimaron que China ya poseía alrededor de 400 ojivas nucleares. Sea como fuere, está claro que la evolución de los sistemas de armas nucleares de China ha ocurrido a una escala notablemente más pequeña que la de los EE.UU. y la de URSS/Rusia.[21] Ambas potencias poseen alrededor de 4.500 ojivas nucleares cada una, según estimaciones de 2016.[22]

 

La nueva era de Xi Jinping y la modernización militar de china

Tras la llegada al poder de Xi Jinping, en 2012, China se ha consolidado como la segunda potencia económica global, camino a superar a los Estados Unidos. Xi se ha convertido en el líder chino más poderoso, al menos desde los tiempos de Deng Xiaoping. Con Xi, la política militar de China entró en una fase de profunda modernización en el marco de la meta "Gran rejuvenecimiento de la nación china", para la cual las fuerzas armadas son un pilar esencial.[23]

Xi anunció que "el socialismo con características chinas" ha entrado en una nueva era, donde la construcción de la defensa nacional se ha convertido en un aspecto fundamental. Xi ha mencionado en reiteradas oportunidades que el Ejército Popular de Liberación (EPL) debe hacer todos los esfuerzos posibles para "convertirse en una fuerza de clase mundial para el año 2050".[24]  Y el líder chino ha planteado un objetivo de medio término para las fuerzas armadas chinas: convertirse en una "potencia militar modernizada" para 2035.[25]

Esto ha implicado una serie de medidas estructurales, como ser una notable reducción del personal militar y mayor foco presupuestario en el desarrollo de capacidades tecnológicas para afrontar ciberguerras, entre otras amenazas. Respecto al potencial nuclear al inicio del mandato de Xi, el Departamento de Defensa de Estados Unidos envió en 2013 un informe al Congreso en el cual reportó que, para entonces, el arsenal chino constaba de entre 50-75 misiles ICBM, ubicados tanto en silos terrestres como en plataformas submarinas de misiles balísticos. Además de los ICBM, el informe indicó que China tenía aproximadamente 1.100 misiles balísticos de corto alcance, aunque sin capacidad de equiparlos a todos con armas nucleares.[26]

En mayo de 2015, el gobierno chino difundió un documento integral de "estrategia militar". Respecto a la política nuclear, uno de los objetivos fijados fue "mantener la disuasión estratégica y llevar a cabo un contraataque nuclear", ratificando la histórica postura defensiva. Por otra parte, la Segunda Fuerza de Artillería sufrió una transformación, adquiriendo nuevas funciones con foco en adquirir avances tecnológicos de última generación. Asimismo, en el mencionado documento China ratificó su postura de NPU de sus armas nucleares.[27]

Quizás el cambio más interesante de los anunciados en 2015 fue la creación de la "División de Cohetes", en línea con los enormes progresos obtenidos en materia misilística de mediano y largo alcance por la RPC. Casualmente, durante un desfile militar ese año, China reveló el misil balístico de alcance intermedio DF-26, capaz de transportar cargas tanto nucleares como convencionales en toda el área del Pacífico Occidental. En tanto, el EPL ha continuado desarrollando su misil intercontinental DF-41.[28]

Además, el Departamento de Defensa de Estados Unidos afirma que el próximo submarino nuclear Tipo 096 de China comenzará a construirse probablemente a principios del 2020 y estará armado con el JL-3, misil balístico basado en submarinos.[29]

Por otra parte, a medida que se ha incrementado la presencia militar china en el Mar del Sur de China desde que Xi asumió el poder, ha habido numerosos reportes en medios occidentales indicando de posibles instalaciones misilísticas, con eventual capacidad nuclear.[30] Con el aumento de sus capacidades aéreas, China se acerca vertiginosamente a la posesión de la "tríada nuclear", algo que desde el fin de la Guerra Fría sólo han ostentado los EE.UU. y Rusia.[31]

 

Debate abierto: ¿Abandonará China su postura histórica de No Primer Uso?

Diversos analistas chinos y extranjeros han planteado interrogantes sobre las circunstancias por las que China podría, o bien debería, considerar desviarse de su tradicional política de NPU en materia nuclear. El debate está abierto.[32]

De parte de los analistas chinos, el principal presupuesto para argumentar en favor del posible cambio sería que, a medida que China sigue ascendiendo económicamente en la escena global y sus capacidades nucleares continúan mejorando, la potencia asiática se enfrentará irremediablemente a una mayor amenaza estratégica por parte de los Estados Unidos. Eso implicaría la necesidad de China de revisar su histórica postura netamente defensiva.

En un artículo de 2005, Shen Dingli de la Universidad de Fudan argumentó que el desarrollo de armas de precisión guiadas por los militares estadounidenses y su uso potencial contra activos nucleares "comienza a desdibujar la frontera" entre las armas convencionales y las nucleares. Por su parte, el mayor general Peng Guangqian ha argumentado que un ataque convencional contra las fuerzas nucleares de un país podría considerarse equivalente al primer uso de armas nucleares: "En la superficie, esto es simplemente un ataque convencional, pero en efecto, su impacto es poco diferente a sufrir un ataque nuclear en términos de pérdidas humanas y materiales".[33]

En este sentido, Pan Zhenqiang, general retirado y profesor en el Instituto de Estudios Estratégicos del EPL, sugiere que "el apoyo para abandonar la política de NPU concuerda con el sentimiento nacionalista usualmente encontrado dentro del ámbito militar".[34] Se trata de un sentimiento nacionalista que Xi Jinping ha exaltado desde que llegó al poder, tanto en el plano de la política interna como externa. Con lo cual, resulta hasta lógico que estas posturas revisionistas hayan comenzado a florecer desde los estratos militares.

Desde la otra vereda de la academia china, algunos analistas como Zhou Bo, de la Academia de Ciencias Militares del EPL, recomiendan el NPU como una política no sólo para China, sino también para todas las potencias nucleares: "China no es la potencia más fuerte ni en armas nucleares ni en armas convencionales. Si China puede hacer tal compromiso, ¿por qué los Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña y Francia no pueden hacer lo mismo? Es una pena que las potencias militares más fuertes con superioridad en armas convencionales hablen sobre Primer Uso en materia nuclear".[35]

Liping Xia, decano de la Escuela de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad de Tongji (Shanghai) ofrece una defensa integral sobre la necesidad de China de sostener su política de NPU. "China tiene buenas razones estratégicas para continuar con su política tradicional de NPU. China cree que los resultados finales de las guerras son decididos por las personas, no por las armas avanzadas y las armas nucleares. El fundamento más importante para la defensa nacional sigue siendo el concepto de guerra popular. Por lo tanto, la NPU podría afectar los resultados de las guerras en el futuro".[36]

Asimismo, Liping entiende que "el compromiso sagrado de NPU refleja el compromiso de China de tener armas nucleares sólo para la legítima defensa y la idea de que otros actores obligaron a China a desarrollar armas nucleares como elemento disuasorio". Finalmente, el especialista remarca: "La política de NPU le permite a China mantener un alto nivel moral en la comunidad internacional. Los países y las personas que usan armas nucleares durante las guerras invasoras siempre serán vistos como parias. El objetivo final de China para desarrollar armas nucleares es destruir las armas nucleares. La política de NPU es beneficiosa porque alienta a la comunidad internacional a compartir este objetivo".[37]

En el exterior también se presentan posturas encontradas. El veterano comentarista de seguridad Nan Li, de la Universidad Nacional de Singapur, señala: "Es evidente que a medida que China moderniza sus fuerzas nucleares, también está debatiendo un cambio en la estrategia, incluido el abandono de su política de NPU". Li continúa: "Una opinión es que el NPU puede imponer ciertas limitaciones al uso estratégico de la fuerza misilística de China, lo que implica una flexibilidad reducida en la capacidad de respuesta a las crisis, debido a la toma de decisiones altamente centralizada en el empleo de armas nucleares. El NPU reduce la credibilidad de las ya pequeñas fuerzas nucleares de China y el abandono del NPU puede aumentar la disuasión nuclear de China".[38]

Para Ben Lowsen, analista de la Fuerza Aérea de los EE.UU., "la política de NPU de China todavía está en la segunda etapa de cuestionamiento: el desarrollo de nuevas tecnologías le brinda a China algunos incentivos para abandonar la política, pero no ha habido una crisis comparable al desarrollo de armas nucleares de Corea del Norte para cambiar el debate. Hasta que ocurra, no creo que China abandone su política".[39]

Larry Wortzel, otro destacado analista militar estadounidense, opina: "No hay una amplia aceptación de la doctrina de NPU en todos los niveles del EPL. Sin embargo, también es evidente que los estrategas nucleares se enojan con la doctrina y los estrategas más jóvenes, en particular, dejan abierta en sus escritos la posibilidad de que China tenga que alejarse de esta doctrina".[40]

Finalmente, el analista internacional Lorenzo Termine, considera: "La modernización nuclear en curso en China hace que toda la situación sea mucho más ambigua y matizada que antes. De hecho, las tecnologías emergentes y los sistemas de doble uso desplegados por China (tanto para capacidades nucleares como convencionales), como las infraestructuras de C4, satélites, submarinos o incluso los misiles de alcance intermedio que montan tanto ojivas atómicas como convencionales, pueden proporcionar un terreno resbaladizo para pasar de la guerra convencional a la nuclear". "Cualquier ataque o daño contra estos sistemas podría ser considerado como una amenaza potencial para su capacidad de segundo ataque por parte de China, que podría optar por una represalia nuclear", agrega.[41]

 

Conclusiones

Tras su primer test nuclear exitoso en 1964, la RPC estableció una serie de principios doctrinarios en materia de uso y finalidad de su armamento nuclear, los cuales pueden ser sintetizados de la siguiente manera:

1)      China no usará armas nucleares para atacar o amenazar a Estados no nucleares.

2)      China no usará armas nucleares para responder a ataques convencionales.

3)      China usará armas nucleares sólo después de que haya confirmado un ataque nuclear sobre su territorio.

Tras analizar la evolución histórica de la doctrina nuclear de China, estos principios se han mantenido inalterables al día de la fecha, junto con la postura de disponer de un arsenal nuclear "austero y efectivo" con una finalidad netamente defensiva. En ese sentido, China luego pasó a una postura de "disuasión mínima". Otra de las constantes ha sido la permanente atención de China sobre la evolución del potencial nuclear y posiciones de EE.UU. respecto a cuestiones nucleares en la esfera internacional. Por lo general, China ha accionado en función de los movimientos previos de los EE.UU., aunque sin alterar los fundamentos de su doctrina nuclear.

Xi Jinping ha iniciado una profunda reforma para modernizar y repotenciar las fuerzas armadas chinas, con una postura marcadamente nacionalista y búsqueda de mayor protagonismo global. Mientras China se acerca a conseguir la "tríada nuclear", se ha abierto un debate sobre si la potencia asiática podría abandonar su histórica postura de No Primer Uso.

En función de las opiniones relevadas, el abandono del NPU parece a priori un escenario muy poco probable, teniendo en cuenta la rigidez de las líneas fundamentales de política exterior de China a lo largo de su historia. Además, ningún documento oficial del gobierno de la RPC ha ofrecido indicios de posibles cambios de postura en cuanto a la doctrina nuclear.

Finalmente, es esperable que China siga aumentando sus capacidades militares, sobre todo misilísticas y navales. El foco de este desarrollo es la creciente tensión con los EE.UU., como bien destacan algunos especialistas.[42] Aunque a mí entender es poco probable que ello sea acompañado de un aumento del arsenal nuclear chino y eventuales cambios doctrinarios.

 

ORGANIZACIONES Y SITIOS WEB DE REFERENCIA

 

Carnegie Endowment for International Peace: https://carnegieendowment.org

China and Eurasia Forum Quarterly Journal: www.asia-studies.com

China en Español: Spanish.china.org.cn

CNN: https://edition.cnn.com

Consejo de Estado de la República Popular China: english.gov.cn/statecouncil

Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América: https://www.defense.gov

El Diario del Pueblo: spanish.peopledaily.com.cn

Military Times: https://www.militarytimes.com

Ministerio de la Defensa de la República Popular China: eng.mod.gov.cn

Nuclear Threat Initiative: https://www.nti.org

Organización de las Naciones Unidas: www.un.org/es

RAND Corporation: https://www.rand.org

Real Clear Defense: https://www.realcleardefense.com

The Diplomat: https://thediplomat.com/

The Jamestown Foundation: https://jamestown.org

Union of Concerned Scientists: https://www.ucsusa.org

Wilson Center: https://www.wilsoncenter.org

 

Buenos Aires, Octubre de 2018



[1] Pande, Savita (2008): "Chinese nuclear doctrine". Journal of Strategic Analysis. Volume 23, Issue 12. Washington DC, Estados Unidos.

[2] Li, Nan (2018): "China's Evolving Nuclear Strategy: Will China Drop "No First Use?". The Jameston Foundation. Washington DC, Estados Unidos.

[3] Jersild, Austin (2013): "Sharing the bomb among Friends: The dilemmas of Sino-Soviet Strategic Cooperation". Wilson Center. Washington DC, Estados Unidos.

[4] "La evolución de los submarinos nucleares chinos". Artículo publicado en Spanish.china.org.cn el 31 de Octubre de 2013: http://spanish.china.org.cn/photos/txt/2013-10/31/content_30457315.htm

[5] RAND Corporation (2017): "China's Evolving Nuclear Deterrent: Major Drivers and Issues for the United States". Santa Mónica, Estados Unidos. Pág. 11.

[6] "Se conmemora el 60º aniversario de los "Cinco Principios de Coexistencia Pacífica". Artículo publicado en El Diario del Pueblo el 28 de Junio de 2014: http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2014/0628

[7] RAND Corporation (2017), Op. cit., pág. 58.

[8] "La evolución de los submarinos nucleares chinos", Op. cit.

[9] Liping, Xia (2010): "Impacts of China's Nuclear Doctrine on International Nuclear Disarmament". Nuclear Threat Initiative. Washington DC, Estados Unidos. Pág. 4.

[10] Liping, Xia (2010), Op. cit.

[11] Kroenig, Matthew (2010): "Exporting the Bomb: Technology Transfer and the Spread of Nuclear Weapons". Cornell University Press. Londres, Reino Unido. Pág. 11.

[12] "Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares". Organización de las Naciones Unidas (ONU). Nueva York, Estados Unidos: http://www.un.org/es/conf/npt/2005/npttreaty.html

[13] Liping, Xia (2015): "On China's nuclear doctrine". Nuclear Threat Initiative. Washington DC, Estados Unidos. Pág. 176.

[14] RAND Corporation (2017), Op. cit., pág. 42.

[15] Liping, Xia (2010), Op. cit., pág. 10.

[16] "China's National Defense in 1998". Ministerio de la Defensa de la República Popular China: http://eng.mod.gov.cn/Database/WhitePapers/1998.htm

[17] Op. cit.

[18] La RPC difundió nuevas versiones de su Libro Blanco sobre la Defensa en 2000, 2002, 2004, 2006, 2008 y 2010: http://eng.mod.gov.cn/Database/WhitePapers/

[19] Liping, Xia (2015), Op. cit., pág 191.

[20] Chien-peng, Chung (2010): "Confronting Terrorism and Other Evils in China: All Quiet on the Western Front?". China and Eurasia Forum Quarterly Journal. Hong Kong, China.

[21] Kulacki, Gregory (2011): "China's Nuclear Arsenal: Status and Evolution". Union of Concerned Scientists. Washington DC, Estados Unidos. Pág. 3.

[22] RAND Corporation (2017), Op. cit., pág 3.

[23] Lowsen, Ben (2018): "Is China Abandoning Its 'No First Use' Nuclear Policy?". The Diplomat. Washington DC, Estados Unidos: https://thediplomat.com/2018/03/is-china-abandoning-its-no-first-use-nuclear-policy

[24] "PLA to be world-class force by 2050". Artículo publicado en China Daily el 27 de Octubre de 2017: http://www.chinadaily.com.cn/china/2017-10/27/content_33756453.htm

[25] RAND Corporation (2017), Op. cit., pág 151.

[26] Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América (2017): "Military and Security Developments Involving the People's Republic of China 2017". Washington DC, Estados Unidos. Pág. 8.

[27] "China's Military Strategy". Documento difundido en 2015 por el Consejo de Estado de la República Popular China: http://english.gov.cn/archive/white_paper/2015/05/27/content_281475115610833.htm

[28] Lowsen, Ben (2018), Op. cit.

[29] Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América (2017), Op. cit., pág 19.

[30] "White House warns China on growing militarization in South China Sea". Artículo publicado en Cnn.com el 4 de mayo de 2018: https://edition.cnn.com/2018/05/03/asia/south-china-sea-missiles-spratly

[31] "China, close to establishing its own ‘nuclear triad,' has practiced targeting US". Artículo publicado en Military Times el 17 de Agosto de 2018: https://www.militarytimes.com/news/your-military/2018/08/17/pentagon-china-close-to-nuclear-triad-has-practiced-targeting-us/

[32] RAND Corporation (2017), Op. cit., pág 129.

[33] RAND Corporation (2017), Op. cit., pág 130.

[34] RAND Corporation (2017), Op. cit., pág 131.

[35] Lowsen, Ben (2018), Op. cit.

[36] Liping, Xia (2016): "China's Nuclear Doctrine: Debates and Evolution". Carnegie Endowment for International Peace. Washington DC, Estados Unidos.

[37] Liping, Xia (2016), Op. cit.

[38] Li, Nan (2018): "China's Evolving Nuclear Strategy: Will China Drop ‘No First Use?'". The Jamestown Foundation. Washington DC, Estados Unidos.

[39] Lowsen, Ben (2018), Op. cit.

[40] Liping, Xia (2016), Op. cit.

[41] Termine, Lorenzo (2018): "The Evolution of Chinese Nuclear Doctrine: Updating or Overhauling?". Real Clear Defense. Washington DC, Estados Unidos: https://www.realcleardefense.com/articles/2018/03/16

[42] Colby, Elbridge (2018): "If You Want Peace, Prepare for Nuclear War". Artículo publicado en Foreign Affairs. November/December 2018 Issue: https://www.foreignaffairs.com/articles/china

 
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