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1421 - El año que China descubrió el Mundo
 

Oct-18-04 - por Gavin Menzies - Ed. Bantam Press, UK, 2003. 649 P.

Rosendo Fraga comenta "1421, The year China discovered the world", un interesante ensayo histórico sobre las flotas del tesoro chinas mandadas para cartografiar el mundo y poner bajo su hacienda a toda nación que encontraran, escrito por un capitán de submarino británico.

El autor, se formó en la Marina Británica, siendo marino, cartógrafo y astro-navegante. Para escribir este libro, visitó más de 900 museos en todo el mundo, indagando sobre los testimonios cartográficos y documentales, acerca de los descubrimientos marítimos de los navegantes chinos, antes que los europeos llegaran al África, América y el Asia, en los últimos años del siglo XV.

En este fascinante libro, relata los viajes y los descubrimientos del almirante chino Zheng He -que era eunuco como los burócratas de la China Imperial de esos tiempos- quien en las primeras décadas de dicho siglo, exploró los mares, llegando hasta las puertas de Europa.

Un año antes que apareciera en este libro y a consecuencias de las investigaciones que realizara Menzies, en 2001 en EE.UU. y el año siguiente en el Reino Unido, fue publicado un segundo tomo de historia contrafáctica titulado "More what if?" cuyo subtítulo traducido al castellano es "Eminentes historiadores imaginan qué pudo haber pasado". El primer volumen se centraba más bien en hechos militares que resultaron decisivos y éste en cambio analiza más hechos políticos y estratégicos.

En este libro Theodore F. Cook Jr. -quien en un volumen anterior conjeturara sobre el hipotético triunfo japonés en Midway- profesor de Historia de la Universidad William Peterson de New Jersey, experto en historia de Asia, imaginó qué hubiera sucedido si los chinos hubieran descubierto América en el siglo XV, cuando el almirante eunuco realizó grandes exploraciones marítimas para el Emperador de Pekín, navegando todo el actual Océano Indico y entrando en el Atlántico hasta el Norte de África y llegando hasta las puertas de Europa, más de medio siglo antes que los portugueses dieran vuelta al Cabo de Buena Esperanza.

Esto sucedió y fue una decisión del Emperador chino y su burocracia, la que decidió suspender las expediciones y olvidar lo descubierto. Sin esta decisión política, pudo haberse gestado en esos años un Imperio mundial chino, antes que Europa se lanzara a la navegación del Atlántico y los indígenas de América pudieron haber sido súbditos chinos. Es decir que el descubrimiento pudo haber tenido un sentido inverso, de Asia hacia Europa.

Pero en 2003, Gavin Menzies publicó "1421 El año que China descubrió el Mundo", en el cual con rigor histórico relata el viaje del Almirante eunuco por los mares del mundo.

Relata como los navegantes chinos habían desarrollado barcos enormes para la época, de centenares de metros de largo por decenas de ancho, que multiplicaban por diez y por veinte la superficie de las carabelas que medio siglo más tarde permitieron a los portugueses iniciar la exploración y el llamado descubrimiento de Asia y América.

Estas expediciones marítimas estaban integradas además por decenas de miles de hombres y además de marineros y soldados, llevaban comerciantes, científicos y funcionarios, en una verdadera empresa del estado imperial chino.

Las grandes travesías marítimas chinas fueron varias durante las primeras décadas del siglo XV y permitieron al Imperio chino ser el que por primera vez tuviera un conocimiento mundial en términos de territorios.

Lo que sucedió en China entonces, fue una suerte de "revolución cultural", al estilo de la que más de cinco siglos después lideró Mao Tse Tung.

Una decisión política que combinó razones políticas, estratégicas, culturales y religiosas, llevaron al inmenso país a reconcentrarse sobre si mismo -lo que parece una tendencia recurrente en su historia aunque con ciclos que son siglos y no años o décadas como en Occidente- y a dar prioridad a consolidar la unidad nacional, fortalecer las defensas contra los enemigos que acechaban las fronteras terrestres y evitar todo contacto con el exterior, por "contaminante".

Los grandes astilleros fueron reconvertidos en fábricas de armas para el ejército y hasta el visionario almirante eunuco fue transformado en general del ejército, muriendo años después olvidado en una guarnición de provincia.

Pero la decisión de romper los meticulosos registros de sus expediciones marítimas, mostró una decisión cultural de la burocracia china, que así quiso borrar del imaginario la existencia de otros mundos, para que así los chinos vieran a su Imperio como el universo.

Han sido historiadores recientes, entre quienes se destaca el autor de este libro, los que en los últimos años han reconstruido las expediciones del almirante eunuco no sin grandes esfuerzos.

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